Lectura Inferencial.

Documento preparado por Carlos Augusto Puerta, para fines didácticos y educativos.

Según Claudia González, inferir es el proceso cognitivo mediante el cual se extrae información explícita en los textos o discursos. Las deducciones o lo que se deriva de una afirmación o de una idea se convierten en inferencias si el autor del texto no afirma tales cosas explícitamente. A partir de lo anterior, podemos afirmar y recurriendo a Umberto Eco, que todo texto tiene una intención y es al lector a quien le corresponde descubrirla, es decir, toda expresión de ideas encierra una información semioculta o escondida que le corresponde a quien lee o escucha inferir para complementar el mensaje del emisor, como sostiene González.

Como se puede observar la lectura inferencial es una estrategia, en la cual el lector, a partir de los datos que extrae del texto, elabora suposiciones susceptibles de verificación o sustentación. Por ejemplo, tenemos la siguiente proposición: “Juan era pobre, pero honrado”, es importante preguntarse por qué el texto dice lo que dice, qué es lo que no dice y cuáles son sus intenciones. Para decirlo de otra manera, este es un nivel que exige mayor cooperación y participación del lector, quien deberá, entonces, inferir o concluir lo no explicitado por el texto. Conduce a encontrar qué quiere decir lo que dice el texto y qué es lo que el texto calla. Esto equivale, en otras palabras, a reconocer que un texto comprende tanto lo dicho —lo explícito— como lo no dicho —lo implícito—. Aquí se podría traer a colación la siguiente cita de Estanislao Zuleta:

“Al poner el acento sobre la interpretación, Nietzsche rechaza toda concepción naturalista o instrumentalista de la lectura: leer no es recibir, consumir, adquirir. Leer es trabajar”.

Según las anteriores consideraciones, la proposición Juan era pobre, pero honrado”, tiene unas intenciones y se pueden extraer diferentes inferencias que no están presentes, pero que el lector en su proceso cognitivo necesita saber para entenderlo y relacionarlo con su contexto según los sentidos y significados que infiera del texto; por ejemplo, a la anterior proposición se le puede dar el siguiente sentido o extraer la siguiente inferencia: (a) “Los pobres generalmente no son honrados”, esta información no la ha dicho el emisor directamente, pero si se podría concluir de lo expresado por el hablante o el escritor, es decir, esta deducción es implícita y ha sido el lector quien la ha construido de la información suministrada por el texto u otro medio de comunicación escrita u oral. También se puede inferir: (b)la pobreza es consecuencia de la honradez”; (c) “la pobreza está asociada con la deshonestidad”; (d) “riqueza y honradez están emparentadas”; (e) “pobreza y honradez tienden a excluirse”; (f) “la pobreza obedece a un comportamiento virtuoso”.

Las inferencias (a), (b) y (e) se establecen sobre la base de lo que se dice. Mientras que las inferencias (c), (d) y (f) se establecen sobre la base de un contenido implícito en los elementos léxicos, en la estructura sintáctica del enunciado o en la información contextual.

Ahora bien, si comparamos las frases (1) “Juan era pobre, pero honrado” y (2) “Juan era pobre y honrado”, podemos concluir que son equivalentes desde un punto de vista lógico-semántico, pero no desde un punto de vista ideológico y pragmático. Las inferencias de (1) no pueden ser, en consecuencia, semejantes a las de (2).

Este proceso de lectura, requiere que el lector elabore preguntas que promuevan inferencias para ayudar a utilizar los conocimientos para profundizar en el texto a partir de deducir implícitos, comprender relaciones entre ideas, intuir las intenciones del autor, relacionar conocimientos, interpretar de manera personal, entre muchas otras habilidades cognitivas. Debe producirse un diálogo entre texto y lector que facilite la elaboración de un nuevo saber.

Por tanto, el lector debe anticiparse a lo que sucederá, seguir un proceso adivinatorio, seguir pistas, síntomas, rastros, huellas, indicios, vestigios, datos, que le posibiliten formular supuestos o hipótesis que irá corroborando o descartando en el proceso de lectura. Para ello deberá establecer un método de lectura, realizando de forma secuencial los pasos o pautas programadas por el lector, se sugieren la siguiente estrategia:

Etapa: Pre-lectura

Etapa: Lectura

Etapa: Relectura

1. Determinación del objetivo

4. Analizar según propósito

7. Reflexión-inferencia

2. Exploración previa del texto

5. Ser lector asiduo

8. Proceso de releer

3. Planificación

6. Relacionar información.
-Elaborar preguntas.

9. Recordar-valorar información

Si se mira detenidamente la lectura inferencial, fundamenta su procedimiento en el énfasis puesto en la deducción de ideas que no se expresan directamente en el texto, en la información no explícita. Hay que estar atentos a lo que no se dice en el texto, a lo que el autor cree que ya sabemos, conocemos y entendemos. La tarea, se recalca, como lectores es extraer la mayor cantidad de inferencias, para poder entablar un diálogo con ese autor sobre los puntos que trata y asume, y poder comparar pensamientos e ideas, como lo señala Claudia González.

Por eso a la hora de leer el texto para extraer inferencias es importante tener en cuenta los siguientes pasos:

a) Identificar las ideas principales del texto.

b) Efectuar suposiciones en torno de las ideas implícitas en el texto a partir de las existentes.

c) Releer para constatar las inferencias hechas (aquella información que las valide se convierte así en su fundamentación correspondiente).

Después de tener claros estos pasos, viene el proceso de reflexión en torno al texto que posibilitará una mayor interiorización e interpretación de lo leído y ayudará a analizar la información nueva suministrada por el texto u otros casos o situaciones desconocidas para el lector.

La lectura inferencial exige leer el texto con atención, identificar y definir el problema o lo que se requiere explicar a partir de la lectura, descartar la información irrelevante, las falsas pistas que no proporciona los datos necesarios para cumplir con el propósito de análisis establecido, identificar y rastrear los indicios para construir supuestos, elaborar hipótesis y conclusiones, confrontar los supuestos hechos en cada caso, para verificar la coherencia interna sobre las hipótesis y conclusiones planteadas.

Bibliografía.

González M. C. Taller de lectoescritura. Medellín: Ude@, 2006.

Última modificación: Saturday, 30 de April de 2016, 11:53