Ciudadanía e inmigración

José Manuel Bermudo

Resumen


El debate clásico sobre la ciudadanía suele situarse en un escenario cerrado (el Estado) y centrarse en su cualidad (derechos que contiene) y su diferenciación interna (tipos de ciudadanía que distingue). Normalmente no se pone en duda ese escenario, de tal manera que la ciudadanía se considera un bien particular de un estado a repartir, más o menos igualitariamente, entre sus miembros.  La determinación de estos, es decir, la pertinencia, se considera un privilegio del Estado, que así protege al nosotros que lo constituye. En este artículo, en cambio, se argumenta que la ciudadanía no puede ser tomada como fuente de derechos, sino como un derecho del hombre.  Derecho que no es hoy un mero ideal, sino cuestión de justicia, pues si la ciudadanía se piensa como un bien este debe ser distribuido en el único escenario que la justicia puede asumir actualmente: un ámbito mundial, abierto a todos, pues en una economía mundializada, en que la producción y el reparto de la riqueza y la pobreza es efecto de la totalidad, solo tiene sentido una justicia distributiva a nivel mundial y, por tanto, una ciudadanía universal.


Palabras clave


Ciudadanía; Filosofía política; Derechos políticos; Inmigración; Derecho y ciudadanía; Derechos fundamentales

Texto completo:

PDF


Esta publicación hace parte del Sistema de Revistas de la Universidad de Antioquia
¿Quieres aprender a usar el Open Journal system? Ingresa al Curso virtual
Este sistema es administrado por el Programa Integración de Tecnologías a la Docencia
Universidad de Antioquia
Powered by Public Knowledge Project