385 años después de la “République des lettres”

Diego M. Echeverri Echeverri

Abstract


La historia es una maestra de vida, un reservorio de acontecimientos que deben tutelar el maniobrar de las sociedades contemporáneas, que deben atesorarlas, que deben abrigarlas y protegerlas para evitar repetir los errores de pasado, en este orden de ideas, es menester conocer algunos aspectos históricos que dieron pie al nacimiento de las publicaciones científicas, máxime cuando en Latinoamérica nos encontramos en un buen momento de conocer sus comienzos, y de esta manera vislumbrar el futuro de la manera en que sociabilizamos el conocimiento científico y tecnológico. Lamentablemente en muchos casos el desarrollo de las publicaciones científicas en Colombia es motivado solo por exigencias externas y no es el producto del convencimiento institucional real e inquebrantable de difundir el conocimiento científico generado por las distintas comunidades académico científicas nacionales.

El descomunal giro dado por el paso de la comunicación escrita de Gutenberg a la electrónica, no solo ha disminuido las fronteras de la ciencia y favorecido el acceso al conocimiento de la población, sino que además este nuevo paradigma demanda de los investigadores entender y manejar una nueva forma de difundir el conocimiento. El reto para los países latinoamericanos es no quedar marginados del universo científico debido a la escasa presencia internacional de nuestros investigadores y sus publicaciones 385 años después de haber nacido la primera revista científica en el mundo.

En la segunda mitad del siglo XV se dio un gigantesco impulso a la actividad científica motivado por las necesidades de navegación, comercio, agricultura y manufactura de la sociedad, este impulso se desarrollo al margen de las Universidades pues estas aun conservaban estructuras académicas rígidas, conservadoras con un alto componente religioso que no permitía el desarrollo de nuevos métodos científicos y experimentales. De esta manera individuos con un interés científico particular se agrupaban en comunidades científicas con el objetivo de tener una comunicación más directa y actual de la que hasta en ese momento se realizaba únicamente mediante la utilización de los libros.

Fue así como en el año 1622 nació “Republique des letres” encomendado de hacer transitar los progresos científicos entre ingleses y franceses. Otras revistas que nacieron por aquella época fueron: el “Journal de Sçavans” en Francia y el “Philosophical Transactions of the Royal Society” en Londres, “Litteratti de Italia”, y en Alemania “Miscellanea Curiosa”. La primera revista medica fue el “Journal des Nouvelles Découvertes sur Toutes les Parties de la Medicine”. Se considera así mismo que la primera revista en tener un comité de editores que determinaban la publicación o no de los artículos fue Philosophical Trasactions (1752), esto debido a que el prestigio de las revistas había caído notoriamente -histórico acontecimiento pertinente a la coyuntura actual.

Inicialmente los contenidos de las revistas eran dominados por resúmenes de libros últimamente publicados, pero estos escritos fueron sustituidos por artículos que contenían información sobre invenciones recientes no publicadas antes en libros. México fue en América el primer país en tener una publicación periódica bajo el titulo de Mercurio Volante (1772) con un contenido relacionado con temas de la física y la medicina, y la Gaceta de México (1864) que circula actualmente (Sabbatini, 1999).

A partir del año 1990 la edición de las revistas científicas se ha visto altamente alterada por la aparición del internet, cada vez son mas los journals que publican en este medio, la edición científica tradicional se ha visto modificada por la aparición de la versión electrónica y es así como nuevos contenidos, nuevos formatos, servicios de valor añadido, nuevos estándares, imágenes, videos, hipervínculos, bases de datos y metabuscadores han ingresado al léxico de la comunidad científica editorial; mejorando el protagonismo de los lectores, reforzando la posición de los autores, planteando nuevos problemas al colectivo científico, avivando la competencia entre editores y desafiando la función clásica de las bibliotecas, aumentando la difusión del conocimiento, en fin contribuyendo de manera importante a cumplir uno de los objetivos mas importantes de las publicaciones científicas, el cual es el de difundir el conocimiento.

El reto a futuro para las revistas latinoamericanas, es el de poder salir de la periferia del conocimiento a la que nos relega la producción científica de los países de alto desarrollo científico, debido entre otras cosas a: la escasa presencia en servicios internacionales de información, problemas editoriales, al impacto del idioma, poco reconocimiento de la comunidad científica internacional, fuga de artículos originales de buena calidad a revistas de mayor peso internacional, escasa inversión gubernamental en educación, injerencia del capital en la fijación de políticas científicas , falta de comunicación de los investigadores, científicos mal remunerados. Todo esto nos conduce a un círculo vicioso que muchas veces se ve ahondado por la desestimación que las revistas tienen dentro del propio colectivo disciplinario que las sustenta.

El panorama no es mas halagador si observamos el numero de publicaciones en revistas indexadas a nivel mundial; sólo en el grupo de los siete (Usa, Reino Unido, Japón, Francia, Canadá, Alemania e Italia) en el periodo 1981-2002, se generaron 9.869.717 publicaciones en revistas indexadas, versus 520.155 de los países mas desarrollados en este sentido en Latinoamérica (México, Chile, Brasil, Argentina, España, Venezuela).

Para hacer frente a esta situación en Latinoamérica se ha generado la red Scielo (Scientific Electronic Library On line) y Latindex (Subconjunto del directorio del sistema de información en línea para revista científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) con el propósito de hacer relevante la producción científica de la región. Y aunque Colombia cuenta con 7** revistas indexadas en Scielo, ninguna de ellas ocupa los primeros lugares dentro de los factores de impacto (Mendoza, 2006).

El reto es pues desde las instituciones y del gobierno, el aumentar las partidas destinadas a la educación y el desarrollo científico y tecnológico, mejorar la formación a nivel de postgrado de nuestros profesionales, vencer el abismo de la lengua, mejorar la calidad y organización de los comités editoriales de las revistas ofreciéndoles la infraestructura y los mecanismos necesario para su funcionamiento, pues es una triste una realidad que cuando las revistas científicas son el producto del trabajo editorial de un grupo de académicos pertenecientes a cualquier unidad universitaria, cada edición se realiza casi siempre de manera artesanal, conquistando ratos libres, y en el caso de que existan unidades centrales de producción editorial universitaria, estas son pequeñas, con escasos medios materiales o profesionales, situaciones que impiden la edición de volúmenes a una periocidad adecuada y con una calidad científica discutible; lo anterior hace improbable que las revistas puedan ofrecer un espacio dinámico de discusión, replica y contestación, modalidades necesarias en la vida científica. Lamentablemente este es el entorno común a en la mayoría de publicaciones científicas universitarias del país, esta situación impide así mismo que estas revistas alcancen una adecuada indexación que les permita ingresar fácilmente al bases de datos internacionales y de esta manera contribuir con nuestros descubrimientos a la conformación del conocimiento científico global.

En razón a lo anteriormente expuesto y debido al arduo trabajo que significa mantener una revista científica de calidad en nuestro medio, es pertinente reconocer el esfuerzo de toda la comunidad científica y administrativa que da sustento a la Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias de la Universidad de Antioquia por continuar su liderazgo al haber sido recategorizada en categoría A2 de Colciencias, lo que demuestra que de un esfuerzo decidido, serio y ordenado de sus miembros y de toda la comunidad Universitaria, si es posible que el sector pecuario Colombiano pueda contar con un espacio de reconocida calidad editorial para la difusión del conocimiento científico producido en Colombia y Latinoamérica, felicito así mismo los esfuerzos de otras revistas indexadas como la Revista MVZ de Córdoba, Revista UDCA actualidad y divulgación científica y la Revista de medicina veterinaria de la Universidad de la Salle, únicas cuatro revistas Universitarias indexadas dedicadas a la difusión el conocimiento relacionado con el sector pecuario Colombiano.

Y citando para terminar a Krauskopfy Vera (1995): “Si un país aspira construir un patrimonio intelectual, pilar de su propio progreso, no puede marginarse del desafío que implica dominar la tecnología que además de la creación y recreación del saber debe validar pública y universalmente el nuevo conocimiento (…). En consecuencia, la publicación de Revistas Científicas en países de América Latina donde existe una base científica mínima es imperativa. De lo contrario, el aporte de la comunidad de investigadores de competencia universal seria incompleto ya que no se incrementaría nuestra capacidad tecnológica para cubrir todo el proceso que involucra autentificar el conocimiento universal”

Existe además un trascendental reto para las comunidades académicas y científicas internacionales y es la de no caer subordinados como dice Merton, en “La ideológica de la investigación subordinada al poder político y económico”, o como lo advierte Bell citado por Rush “Doblegados ante las consecuencias de la irreversible burocratización del saber”. Acertadamente concluye Bunge en su libro La investigación científica “la ciencia básica toda, como conocimiento relativamente objetivo y progresivo del mundo está en peligro de desaparecer en su subordinación a la ciencia aplicada al servicio del capital”.

Buen viento y buena mar para nuestras revistas científicas… y para terminar hablando de la difusión de la información científica, como decía Leonardo Da Vinci “La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable”.

Referencias

1. Bell D. The coming of the postindustrial society. A venture in social forecasting. Harmondsworth: Penguin; 1976.
2. Bunge M. La investigación científica. Su estrategia y su filosofía. México: Siglo XXI Editores; 2000.
3. Krauskopf M, Vera MI. Las revistas latinoamericanas de corriente principal: indicadores y estrategias para su consolidación. Rev Interciencia 20:(3) completar.
4. Mendoza S, Paravic T. Origen, clasificación y desafíos de las revistas científicas. Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Caracas Venezuela. Rev Invest Postgrado 2006; 21:49-75.
5. . Rush A. Ciencia y capitalismo posmoderno. [fecha de consulta: mayo 27, 2007] URL: http://www.herramienta.com.ar/varios/8/8-5.html
6. Sabbatini M. Evolución histórica de las publicaciones científicas: de la Republique des Lettres hasta la World WideWeb. Universidad de Salamanca, julio de 1999


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