Documento sin título

INVESTIGACIONES

 

Salud, trabajo e informalidad en el Cauca, Colombia

 

Health and informal trade in Cauca, Colombia

 

 

Augusto Muñoz C 1; Pilar M. Chois L 2

1Fonoaudiólogo, magíster en Salud Pública, especialista en Administración Hospitalaria, especialista en auditoría y garantía de la calidad en salud con énfasis en epidemiología, profesor asistente de la Universidad del Cauca. Correo electrónico: amuno@unicauca.edu.co

2 Fonoaudióloga, magíster en Lingüística y Español, especialista en la enseñanza de la lectura y la escritura en lengua materna, profesora asociada de la Universidad del Cauca. Correo electrónico: pilarchois@unicauca.edo.co

 

 

Recibido: 24 de octubre 2012. Aprobado: 13 de febrero 2013


Muñoz A, Chois P, Salud, trabajo e informalidad en el Cauca, Colombia. Rev. Fac. Nac. Salud Pública 2013; 31(1): 9-18


 

RESUMEN

OBJETIVOS: describir las condiciones de salud y trabajo de las personas ocupadas en el sector informal del comercio, en cinco municipios del departamento del Cauca, durante el año 2011.

METODOLOGIA: estudio descriptivo, transversal, desarrollado con 223 sujetos a quienes se les aplicó una encuesta estandarizada a nivel nacional.

RESULTADOS: la mayoría (80%) de la población está asegurada en salud, pero no a pensiones ni a riesgos profesionales. Más del 70% tiene acceso a telefonía celular, acueducto y energía, pero baja cobertura del servicio de gas y alcantarillado. El 60% manifestó tener una buena salud y más del 50% percibió su lugar de trabajo como un lugar seguro para trabajar. El grupo que mejor se siente con el trabajo que realiza es el de vendedores de leche (92,3%).

DISCUSION: los resultados obtenidos en cuanto al sexo, edad, estado civil y nivel educativo, entre otros, coinciden con los arrojados por un estudio desarrollado a nivel nacional con la misma población. Se encontró que en los municipios incluidos en este estudio no se ha promovido la conformación de Grupos Organizados de Trabajadores Informales, lo cual puede impedir su organización y la mejoría de sus condiciones.

Palabras clave: trabajo, empleo, informal, desempleo.


Abstract

OBJECTIVE: to describe the health and working conditions of informal traders in five municipalities of the Cauca department, Colombia, in 2011.

METHODOLOGY: a descriptive and cross-sectional study, conducted using 223 subjects participating in a national standardized survey.

RESULTS: most individuals (80%) had health insurance; however, they did not pay pension and did not benefit from occupational hazard insurance. Over 70% of them used mobile phones and had access to water and electricity services, yet had little access to gas or drainage. Likewise, 60% of the participants said they were in good health, and over 50% of them considered their workplace safe. Milk vendors were the most content (92.3%) in their working conditions.

DISCUSSION: the findings related to sex, age, level of educational, marital status, etc., are consistent with those of a similar study conducted on the same demographic at a national level. Similarly, it was found that no organized groups of informal traders have been established in the municipalities under study, which may hinder the improvement of these individuals’ conditions.

Keywords: job, employment, informal, unemployment.


 

 

Introducción

El sector informal está constituido por el conjunto de empresas, trabajadores y actividades que operan fuera de los marcos legales y normativos que rigen la actividad económica [1]. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ocde, el empleo informal en el mundo no solo es un fenómeno muy extendido, con un 60% de la fuerza de trabajo implicada, sino que su peso tiende a ser creciente, de forma que en el año 2020 representará el 66% [2].

Más de 900 millones de trabajadores se pueden considerar informales, es decir, sin seguridad social y si se incluyen los del sector agrícola la cifra se eleva a cerca de 2.000 millones [2]. Si se excluyen los trabajadores dedicados a la agricultura, las últimas cifras disponibles sobre el empleo informal son del 76% en África subsahariana, superior al 70% en el sudeste asiático, del 47,3% en el norte de África, 43% en Oriente medio y por encima del 57% en Latinoamérica [2].

Como puede observarse, la informalidad en América Latina es inferior a la de algunas regiones del mundo como África subsahariana, pero superior a la de otras regiones en desarrollo como Oriente Medio. En Chile, alcanza el 35,8%; en Panamá, el 37,6%; en Ecuador el 74,9% [3] y en Colombia el 62% [4]. En el país, el trabajo informal se presenta más en las ciudades que están por fuera del eje de las grandes capitales: Medellín tiene la más baja informalidad con un 50%, mientras que el peor caso es Quibdó, cuya informalidad llega al 84,14%, seguido de Riohacha con el 81,23% [4].

Las ramas económicas que menos trabajadores ocuparon en el año 2010, fueron la construcción, con el 5,1% y las actividades inmobiliarias, con el 6,5%. Por otro lado, la mayor forma de emplearse en el país es por cuenta propia (o independiente) con el 43,5% y le sigue el obrero o empleado para empresas distintas a las estatales, con el 34,4% [5].

El desempleo, además de ser un riesgo para la salud, se convierte en una de las principales causas de la informalidad. En Colombia, Pereira ocupa el primer lugar con una tasa de desocupación del 21,0%, seguida por Armenia con 18,9% y Popayán, con 18,1%. Cerca de 9.754.000 personas se encuentran en el denominado “rebusque”, 1.383.000 personas más que en junio del año 2009 [5].

Un diagnóstico nacional permitió conocer las condiciones de salud y trabajo de los colombianos ocupados en el sector informal de la economía de 20 departamentos de Colombia [6]. Desafortunadamente, el departamento del Cauca no fue incluido dentro de este estudio, por lo que se hizo necesario realizar una investigación que permitiera describir las condiciones de salud y trabajo de las personas ocupadas en el sector informal del comercio en cinco municipios de este departamento, durante el segundo periodo del año 2011.

 

Metodología

Se realizó un estudio descriptivo, de corte transversal, en el segundo período del año 2011. La población estuvo compuesta por hombres y mujeres ocupados en actividades informales del sector comercio, registrados en un listado de los grupos organizados de trabajadores informales (GOTIS) y reportados por las autoridades locales de los municipios de Popayán, Santander de Quilichao, Patía, Piendamó y el Tambo.

Estos municipios fueron seleccionados en atención a que cada uno de ellos representa un nodo o zona establecida por la Secretaría Departamental de Salud del Cauca.

Se realizó un muestreo aleatorio estratificado por grupo organizado, con un 95% de confianza, un error máximo aceptable del 5% y un poder del 80%, para un total de 223 personas. Para la recolección de los datos se utilizó la encuesta estandarizada a nivel nacional de condiciones de salud y trabajo del sector del comercio informal, que consta de 101 preguntas y fue elaborada por el Ministerio de la Protección Social. Se aplicó de manera dirigida en los sujetos que asistieron a reuniones previamente concertadas.

Los datos registrados en la encuesta fueron producto de la información suministrada por cada uno de los participantes, previa firma del consentimiento informado. Para el control de los datos se utilizó el método de doble digitación en la base de datos de Excel; luego se trasladaron al paquete estadístico SPSS-19 para ser analizados y tabulados Con el fin de comparar las medias de los hombres y de las mujeres con relación a variables cuantitativas, se utilizó la prueba de t de Student; para establecer si la distribución de las variables entre dos grupos independientes es homogénea y se ajusta a una distribución esperada, se utilizó la prueba de Chi cuadrado.

 

Resultados

La tabla 1 describe las características sociodemográficas de los sujetos. El grupo de mayor representatividad fue el de los vendedores ambulantes con el 30,5 % (33/108) de los hombres y 56,5% (65/115) de las mujeres; por el contario, el de menor representatividad fue el grupo de fotógrafos con el 2,8% (3/108) de los hombres y el 2,6% (3/115) de las mujeres, con una diferencia significativa (p = 0,000).

 

El promedio de edad en los hombres fue de 43,44 años con una desviación de ± 12,9 y al compararlo con el promedio de edad de las mujeres se encontró una diferencia significativa (p = 0,000). El rango de edad de mayor frecuencia, 59,8%, fue el comprendido entre 30 a 39 años. Sin embargo, el 11,1% (12/108) de los hombres y el 1,7% (2/115) de las mujeres se encontraba en el rango de edad entre 60 a 85 años. Con respecto al estado civil, el 40,7% (44/108) de los hombres y el 33% (38/115) de las mujeres se encontraba en unión libre.

En cuanto a la zona de residencia, la mayoría de sujetos en ambos grupos vive en la zona urbana; además el 38,9% (42/108) de los hombres y el 27,0% (31/115) de las mujeres sólo tenían estudios de primaria incompleta. Por otro lado, el 79,6% (86/108) de los hombres y el 70,4% (81/115) de las mujeres son cabeza de familia, y no comparte la responsabilidad con nadie el 40,7% de los hombres y el 37,4% de las mujeres, siendo estadísticamente significativas (p = 0,006).

El promedio de personas a cargo en el grupo de hombres corresponde a 3,4 ± 2,0 personas y en el grupo de mujeres 2,9 ± 1,9 personas, encontrándose diferencias significativas (p = 0,045); es importante resaltar que el 21,3% (23/108) de los hombres y el 19,1% (22/115) de las mujeres tienen entre 5 y 9 personas a cargo. Con respecto al tipo de población al cual pertenece, se encontró que el 13,9% (15/108) de los hombres y el 11,3% (13/115) de las mujeres son indígenas y que el 17,6% (19/108) de los hombres y el 17,4% (20/115) de las mujeres son afrocolombianos. Además, el 8,3% (9/108) de los hombres y el 7,8% (9/115) de las mujeres se encuentran en situación de desplazamiento, causado principalmente por violencia sociopolítica.

La tabla 2 describe los datos socioeconómicos de la población. El 68,5% (74/108) de los hombres y el 53,0% (61/115) de las mujeres, son propietarios de la venta que realizan. El promedio de tiempo en años que la población de hombres labora en esta actividad corresponde a 11,7, con una desviación de ± 10,1 años, y el grupo de mujeres, 12,5 con una desviación ± 10,3. La mayoría de los sujetos realiza un tipo de venta ambulante y solo el 24,1% (26/108) de los hombres y el 43,5% (50/115) de las mujeres la realizan de manera estacionaria, presentando una diferencia significativa (p= 0,009).

 

En cuanto a la jornada laboral, el 66,7 % (72/108) de los hombres y el 66,1% (76/115) de las mujeres realizan sus actividades durante el día, con un promedio de horas diarias de trabajo de 9,2 ± 3,1 en los hombres y 7,7 ± 2,8 en las mujeres, con una significancia estadística de (p = 0,000); sin embargo, el 51,9% (56/108) de los hombres y el 35,7% (41/115) de las mujeres, trabajan entre 9 y 15 horas diarias, presentando una diferencia significativa (p = 0,007). El promedio de días de trabajo a la semana es de 6,1 ± 1,1 días y 6,0 ± 1,2 días en hombres y mujeres respectivamente.

En cuanto a los ingresos semanales, el promedio es de $101.523 ± $ 67.668 para los hombres y de $123.860 ± $ 87. 298 para las mujeres; sin embargo el 85% (92/108) de los hombres y el 90,4% (104/115) de las mujeres, reciben menos de $135.000 semanales, siendo estadísticamente significativa (p = 0,021). En cuanto a la vivienda, el 44,4% (48/108) de los hombres y el 49,6% (57/115) de las mujeres, viven en modalidad de arrendamiento, además el 71,3% (77/108) de los hombres y el 73,9% (85/115) de las mujeres se encuentran clasificados en el nivel I del sisben (Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales). Alrededor del 10% de los hombres y mujeres no sabe el nivel o no está clasificado.

La figura 1 muestra que más del 70% de las personas objeto de estudio tiene acceso a servicios como telefonía, principalmente celular, acueducto y energía, pero esta situación contrasta con la baja cobertura del servicio de gas (60.5%) y alcantarillado (60.5%).

 

De acuerdo con los principales hábitos de la población, descritos en la tabla 3, se encontró que el 64,8% (70/108) de los hombres y el 80% (92/115) de las mujeres, no realizan ningún tipo de actividad física, encontrándose diferencia significativa (p = 0,011); el 23,1% (25/108) de los hombres y el 10,4% (12/115) de las mujeres consumen tabaco, presentándose una diferencia significativa de p = 0,033. Se resalta que por cada 2 hombres encuestados, 1 consume licor, comparado con 3 de cada 10 mujeres que lo hacen, encontrándose diferencias significativas (p = 0,003). Mas del 99% de la población de hombres y mujeres no consume sustancias psicoactivas. En la figura 2 se observa la distribución de los principales hábitos en la población según el grupo de población informal al que pertenece. Se encontró que el grupo de vendedores de alimentos es el que realiza menos actividad física 21,4% y, a la vez, el que consume más licor 64,3%. El grupo de vendedores de minutos es el que realiza más actividad física 50,0%, pero en casi igual proporción consume licor 58,3%. El grupo de trabajadores informales con menos hábitos nocivos fue el de los fotógrafos.

 

 

La tabla 4 muestra las condiciones de seguridad social de la población de estudio: el 82,4 % (89/108) de los hombres y el 85,2 % (98/115) de la mujeres se encuentran afiliadas a salud y sólo el 18,5% (20/108) de los hombres y el 13, 0% (15/115) de las mujeres pertenecen al régimen contributivo, no encontrando significancia estadística (p =0,330). El 85,2% (92/108) y el 93,9 % (108/115) de los hombres y las mujeres, respectivamente, no se encuentran afiliados a un fondo de pensiones, encontrándose diferencia significativa (p = 0,016). Por otra parte, más del 70% de hombres y mujeres no se encuentran afiliados a una Administradora de Riesgos Profesionales, con un valor de p =0,011.

 

En la tabla 5 se describen las condiciones generales de salud de los vendedores del sector informal. Se observa que el 67,6% (73/108) de los hombres objeto de estudio y el 70,5% (81/115) de las mujeres, manifestaron tener una buena, muy buena o excelente salud; además, más del 70% de la población de hombres y mujeres manifestaron no haber presentado algún problema de salud. En cuanto a accidentes ocurridos y relacionados con el trabajo durante el último año, el 13,0% (14/108) de los hombres y el 5,2% (6/115) de las mujeres manifestaron haberlo presentado; con una diferencia significativa de (p =0,043); de estos el 4,6% (5/108) de los hombres y el 1,7% (2/115) de las mujeres fueron atendidos en un hospital. Quienes asumieron los costos de esa atención fueron los familiares en el 4,6% (5/108) y 2,6% (3/115) de los hombres y mujeres respectivamente. Más del 96% de la población en los grupos de hombres y mujeres, manifestaron no tener ninguna discapacidad o enfermedad profesional en trámite de reconocimiento. No se encontró significancia estadística en ninguna otra variable estudiada.

 

Discusión

La edad promedio de la población (n= 223) se encuentra en 40 años con una desviación estándar de 11,7 años, siendo 18 años la edad mínima y la máxima 80, con una menor representación la población entre 18 a 29 años. Esto podría explicarse porque en Colombia las personas mayores de 40 años carecen de suficientes oportunidades de trabajo formal. Según el estudio nacional, la mayoría de los vendedores que trabajan en el sector informal supera los 30 años [6] y el Instituto para la Economía informal de la Alcaldía de Bogotá refiere que la edad promedio de un vendedor informal en el espacio público de esta ciudad se sitúa en 41 años [7], datos que coinciden con los reportados por este estudio. Una situaciónque merece atención especial, son las personas mayores de 60 años (11,1% hombres y 1,7% mujeres) que trabajan en el sector, lo cual podría explicarse por la reducida cobertura del riesgo de vejez que, junto a las presiones sobre el ingreso familiar, lleva a que muchas personas de edad avanzada continúen su vida laboral [7].

En cuanto al sexo, se encontró que el 51,6% de los trabajadores informales eran mujeres. Al respecto, el estudio nacional reporta que en los servicios del sector comercio, las mujeres tienen la mayor representación (62%) diferente a las personas ocupadas en el sector agrícola, donde la mayoría (57%) son del sexo masculino.

Los datos encontrados en este estudio concuerdan con lo reportado por wiego (Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing), donde se afirma que las mujeres representan la mayoría de los vendedores ambulantes en muchos países, especialmente en África, Sudeste de Asia y América Latina. En Benín, por ejemplo, el 92% de los comerciantes informales son mujeres [8]. Sin embargo, en el Caribe, la informalidad es más prevalente entre los hombres que entre las mujeres [9], coincidiendo con lo reportado en Colombia por el dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), según el cual, en el trimestre entre octubre a diciembre de 2011, el 51,2 eran hombres y el 48,8 mujeres [10]. A pesar de la superioridad de las cifras masculinas, no puede desconocerse la elevada incidencia de la informalidad entre las mujeres que se observa en los países latinoamericanos y que concuerda con lo encontrado en este estudio. Esa elevada incidencia se ha atribuido a la tasa de matrícula femenina en las escuelas, la disminución de los ingresos de las unidades familiares por la crisis económica y a la baja incorporación de la mujer al mercado laboral en periodos recesivos [11].

En cuanto al estado civil, la mayoría son casados o viven en unión libre, lo que concuerda con lo encontrado en otros estudios [6-7] que revelan que la mayoría de trabajadores informales vive en unión marital (casados o unión libre). Respecto a la zona de residencia, la mayoría de hombres y mujeres encuestados residen en el área urbana, coincidiendo con los datos encontrados en la encuesta nacional [6] y con otros estudios [7]. Lo anterior puede explicarse porque en la zona urbana de los municipios hay más facilidad para las ventas, debido a un aumento en la circulación de personas que permite una mayor demanda de los productos.

En cuanto al nivel de escolaridad, se encontró que la mayoría solo alcanzó un nivel educativo de primaria, coincidiendo con lo reportado en el estudio nacional, en el que el 57,38% de sujetos encuestados tenía este nivel educativo [6] y con otros estudios que reportan que el 40,3% de los vendedores dice haber realizado estudios de primaria incompleta [7, 9], existiendo una asociación muy estrecha entre pobreza, informalidad y nivel educativo [12]. Sin embargo, en el último trimestre del año 2011, el dane encontró que el 53,3% de los trabajadores informales del país tenía nivel educativo de secundaria [10], lo cual evidencia un incremento del nivel de escolaridad de esta población.

La mayoría de los trabajadores del sector informal son cabeza de familia y tienen entre 1 a 4 personas a cargo, lo que coincide también con el estudio nacional, en el cual el 66% de los trabajadores del sector informal tienen la misma condición [6]. Además, otros estudios señalan que existe una mayor probabilidad de que las mujeres con hijos trabajen en el sector informal, considerando la flexibilidad de las horas de trabajo que les permite hacerse cargo de los miembros inactivos de la familia [13].

La mayoría de la población está clasificada en el nivel I del sisben, lo que indica que son una población muy pobre y vulnerable, por lo que el gobierno nacional, departamental y municipal, debe focalizar el gasto social en estas personas. Además, viven en casa arrendada y reciben como producto de sus ventas, un ingreso semanal inferior a $135.000, lo cual es menor a un Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (smmlv). Asimismo, la población de menor ingreso tiene más personas a su cargo, coincidiendo con lo reportado en otros estudios [6, 7].

En cuanto a las condiciones de seguridad social, la mayoría de personas entrevistadas está afiliada a salud en el régimen subsidiado, pero no a un fondo de pensiones ni a una Administradora de Riesgos Profesionales (arp), coincidiendo con el informe nacional [6] y con lo reportado por el dane en el último trimestre de 2011[10]. Lo anterior puede deberse a que el Ministerio de Salud y Protección Social, dentro de sus políticas de cobertura universal en Salud, han logrado incrementar el número de personas con este tipo de subsidio [14], reflejando un mejor acceso para la atención de la enfermedad en la población más pobre del país sin capacidad de pago, pero desafortunadamente una nula cobertura para lograr una pensión y estar asegurado a los riesgos laborales. Al respecto, en este estudio se encontró que durante el último año, algunas personas ocupadas en el sector comercio presentaron accidentes relacionados con el trabajo, viéndose obligados ellos o sus familias a asumir los gastos de esa atención. El perfil de hábitos refleja que los trabajadores del sector informal, consumen más licor que cigarrillo y casi ninguno sustancias psicoactivas. Se esperaba mayor consumo en los hombres tal como lo muestra el estudio nacional, donde la prevalencia de consumo de licor en esta población es alta (62,89%) y mayor en el sexo masculino [6]. Sin embargo, en este estudio la diferencia con respecto al sexo no es tan grande (50,9% en el sexo masculino), pero sí se encontró que el 69,2% de los que consumen cigarrillo, consumen licor. Los datos anteriormente mencionados concuerdan con un estudio sobre diferencias de género en el consumo de alcohol y tabaco, en el cual no se encontraron diferencias significativas [15].

Los datos sobre los servicios básicos en la vivienda, reflejan que aún cuando se tiene acceso a servicios como telefonía celular, acueducto y energía, la baja cobertura en el servicio de gas y alcantarillado todavía no está resuelta. Lo anterior puede indicar que si bien la mayoría de personas está ubicada en la zona urbana de los municipios, gran parte de las viviendas tienen una inadecuada disposición de excretas y aguas negras, con implicaciones importantes en el grado de contaminación de las aguas para el consumo, por la presencia de enfermedades infecciosas y transmitidas por vectores que pueden en algún momento cambiar su situación de salud actual.

Se encontró que en los cinco municipios del departamento colombiano del Cauca incluidos en este estudio, no se ha promovido suficientemente la conformación de Grupos Organizados de Trabajadores Informales (GOTIS). Las causales manifestadas por la población fueron la poca motivación, la excesiva tramitología, la falta de tiempo e incluso la poca capacidad de gestión de los entes territoriales.

La evidencia obtenida en esta investigación solo refleja las características de los trabajadores ocupados en la informalidad del sector comercio, dejando de lado la situación de los trabajadores ocupados en la informalidad del sector agrícola.

Recomendaciones

A partir de los resultados de esta investigación, se recomienda realizar un censo poblacional sobre las personas que están en condición de trabajo informal en todos los municipios del departamento del Cauca. También es necesario motivar a esta población para la conformación de los GOTIS, donde se organicen las personas ocupadas en el sector agrícola y comercio y se involucre a los entes territoriales a fin de establecer programas de promoción de la salud, prevención de la enfermedad, monitoreo de los factores de riesgos ocupacionales y planes de educación que propendan por el mejoramiento continuo de ellos y sus familias, además de minimizar las barreras hacia la formalidad de sus actividades.

 

Agradecimientos

Al Ministerio de la Protección Social, a la Universidad del Cauca, a la Secretaría Departamental de Salud del Cauca, a las Secretarías de Salud de los Municipios de Popayán, Piendamó, El Tambo, Santander de Quilichao y Patía, a la Fundación funcolsa y al señor Mauricio Montilla.

 

Referencias

1 De Soto H. The Other Path: The Invisible Revolution in the Third World. New York: Harper and Row; 1989.

2 RPP noticias. Informe sobre el empleo informal en países en desarrollo, abril de 2009 [Internet] [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.rpp.com.pe/detalle.php?nid=174631&op =2.

3 Ordoñez D. La informalidad: un enfoque académico de la coyuntura ecuatoriana. Boletín Enfoque Administrativo [revista en Internet] 2012, julio-septiembre [Internet] [Acceso 29 de octubre de 2012], 1 (1): 6. Disponible en: http://www.ulvr.edu.ec/Boletines/ENFOQUE%20ADMINISTRATIVO%20EL%20BOLETIN.pdf

4 El Tiempo. Empleo informal supera el 80% en varia ciudades del país. Redacción de economía y negocios [Internet] 2012 [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.ulvr.edu.ec/Boletines/ENFOQUE%20ADMINISTRATIVO%20EL%20BOLETIN.pdf.

5 El País. El trabajo informal en Colombia no da tregua [Internet] 2012 [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.elpais.com.co/elpais/economia/noticias/trabajo-informal-en-colombia- da-tregua

6 República de Colombia. Diagnóstico nacional de condiciones de salud y trabajo en el sector informal de la economía de 20 deparSalud, tamentos de Colombia y propuesta de monitoreo de estas condiciones. Bogotá: Ministerio de la Protección Social, 2008.

7 Delgado P, Cárdenas A, García J. Espacio público y derecho a la ciudad. La política de espacio púbico físico y la venta informal en Bogotá. Bogotá: Alcaldía Mayor de Bogotá, Un-habitat, PNUD; 2008.

8 WIEGO. Mujeres en empleo informal: globalizando y organizando [Internet] [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://wiego.org/sites/wiego.org/files/resources/files/FactSheet-Street-Vendors-Spanish.pdf.

9 Freije S. El empleo informal en América Latina y el Caribe: causas, consecuencias y recomendaciones de política. cálculos del autor basados en cifras de la OIT. [Internet] [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.ilocarib.org.tt/

10 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (dane) . Medición del empleo informal, trimestre octubre-diciembre de 2011. Boletín de prensa, (6/12/2012).

11 Pollack M. Feminización del sector informal en América Latina y el Caribe?. Santiago de Chile: Naciones Unidas, cepal; 1993.

12 Guerrero JR. Economía Informal. Capacitación laboral para el sector informal en Colombia [Internet] Bogotá: Oficina Internacional del Trabajo; 2002 [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.oei.es/etp/capacitacion_laboral_sector_informal_ colombia_guerrero.pdf.

13 Marcouiller D, Ruíz de Castilla V, Woodruff C. Formal Measures of the Informal-sector wage gap in Mexico, El Salvador and Peru. Economic Development and Cultural Change 1997;45(2): 367-392.

14 El Espectador. Colombia quedó ad portas de cobertura Universal. [Internet] 2011 [Acceso 29 de octubre de 2012]. Disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/salud/articulo-290185-colombia- quedo-ad-portas-de-cobertura-universal-salud.

15 Delgado B, Bautista R, Inglés C, Espada J, Torregrosa M, & García Fernández J. Diferencias de género en el consumo de alcohol y tabaco de estudiantes de educación secundaria obligatoria. Salud y drogas, 2005, 5 (2): 55-66.

Resumen : 325

Métricas de artículo

Cargando métricas ...

Metrics powered by PLOS ALM


Esta publicación hace parte del Sistema de Revistas de la Universidad de Antioquia
¿Quieres aprender a usar el Open Journal system? Ingresa al Curso virtual
Este sistema es administrado por el Programa Integración de Tecnologías a la Docencia
Universidad de Antioquia
Powered by Public Knowledge Project